15 de enero 2007
Ya le había dicho que lo quería, y él lo sabía tan bien que ya era suficiente como para todavía, pedir permiso. Entonces me agarró desprevenida – como debe de ser – y acercándose suavemente a mis labios, me besó de una manera tal que me hizo temblar. Me besó muy rápido ese día. Temblé mucho y creo que él no lo sintió o de los nervios no se dio cuenta, eran muchas las veces que temblaba cuando se me acercaba, pero en ese momento en especial, temblé tanto que sólo con recordarlo me haces volver… Sí, yo amaba sus brackets que a veces cambiaban de color, sus labios fueron muy suaves, se movían al compás de cada una de éstas canciones. No había nada más, nada, nada, no oía nada más que los dos y un cláxon a la derecha (si estabamos en una banca, al frente de la universidad) fue alrededor de las 10pm. Fue único, el corazón también me temblaba y hasta pasaron por mi cabeza muchas imágenes que, obviamente, temblaban y se unían al aroma de la noche. Ha sido el mejor beso de mi vida. Fue inexplicable y a la vez lo entendí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario