sábado, 18 de septiembre de 2010

Humpty dumpty Empty

Ven!

No te vas nada.

Todo es rarísimo, y aún lo sigo asimilando...pero no sé.
Quiero saber donde y como estás, pero tu no, no quieres, no quieres, no quieres, no quieres, no quieres, no quieres nada.
Quisiera sentir exactamente lo mismo que tú, quisiera sentir sólo cariño, nada de amor, ser más fría, que me guste alguien como a ti...espera, ayer vi a un chico de polo rojo, y el me vio por unos segundos directamente a los ojos, dos veces, pero sabes? creo que eso no significa nada, a menos que...vuelva a verlo y me hable, porque yo no lo haré, y talvéz vuelva a mirarme a los ojos fijamente,pero hay tanta gente en la universidad, y yo soy tan miope que las probabilidades de que vuelva a verlo, o de que me hable, son pocas, a menos que...le haya gustado mucho y me busque por toda la universidad hasta encontrarme y sepa mi nombre, estoy loca; quien será.
Siempre hay una constante tristeza cuando estoy haciendo cualquier cosa. Es como hace unos días que un desconocido me dijo: todas las historias de amor son la soledad. Que inteligente resultó, luego de oír eso, seguir con la misma variable de darme patadas en el corazón cada cinco, seis, un año si tenemos suerte. No más. Porque al fin y al cabo, todo, todo termina. Tarde o temprano, hasta la muerte llega. Y se enfría el café.


Y no se porque escribí todo en segunda persona, como si tu fueras a ver esto alguna vez, ja.

No hay comentarios:

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...