
¿Oye dónde está la canción que me hiciste cuando eras poeta?
"Terminaba tan triste que nunca la pude empezar"
Esa noche me caí dos veces, se me salió la zapatilla, me tiraron un puñetazo en el ojo y otro en la nariz, terminé con un moretón en la uña, varios en los brazos y no dejé de bailar hasta Danny ska!! y tú estabas ahí, cierro los ojos y tenemos de nuevo dieciséis.
Te acuerdas cuando pensaste que estabas enamorado de mí? yo había cumplido 17, me trataste rarazo un par de semanas y yo no entendía por qué, me lo confesaste dos años después y nunca supimos si yo en verdad te gustaba "porque era muy rara" o porque me considerabas "muy divertida por las cosas que decía".
Me acuerdo de cada una de tus novias, y de cuando yo te hablaba mal de ellas. Me acuerdo de cada uno de tus agarres y sobretodo de Lorena. Te acompañé a prepararle una sorpresa, compramos una caja de princesas, me comí la mitad, compramos flores, le hice una carta que supuestamente habías escrito tú, te dije "mucha suerte" y te fuiste a verla. Regresaste derrotado, ella estaba besando a otro, quedaste deshecho y como yo andaba sufriendo por amor también, mi mamá nos dio su famoso chocolate levanta ánimos.
Te acuerdas cuando en época de exámenes quedábamos en estudiar toda la noche y al final sólo conversábamos y no estudiábamos ¡un pepino! luego nos quedábamos dormidos y mi mamá llegaba a cubrirnos con la mantita azul, nos despertábamos desesperados a las 6:30 para irnos volando a dar examen. O cuando tu ex me odiaba y quería destruirme y mi ex te odiaba también y yo no podía hablarte, y luego todos se odiaban entre sí y luego nos volvimos dos extraños. Pero eran más, mucho más lindas las cosas que vivimos, nuestras aventuras y desdenes como cuando fingías no conocerme cuando me veías en el carro de mi ex, y yo pasaba de largo cuando llegabas en tu carro o en el de ella, yo pensaba que algún día iba a atropellarme en la zona de parqueo, de lo tanto que me odiaba, y tú decías que me defenderías de quién sea.
Son cosas que jamás olvidaré, ni las veces en que te decía como debías vestirte, qué zapatillas comprar, qué camisas usar. Y tú siempre me cuidaste como tu hermana menor, incluso cuando enfermé y pensé que moría, venías a diario, mañana, tarde y noche, a darme fuerzas, sin saber qué hacer para hacerme sentir mejor. Pero dentro de todo lo horrible, reíamos de estupideces como la vez que me cantaste esa horrible canción sólo para que ya no siguiera llorando. Sin ti no hubiera podido seguir, te lo juro.
En recompensa mi mamá cocinaba tus platos favoritos y caminábamos horas de horas o nos robábamos el carro de tu papá para ir a comprar gomitas. Porque siempre fuiste el mejor terapeuta, el mejor chico, el más caballerito y educadito, el más galán, el chico más churro de la facultad (según tú porque nicagando lo eras manyas?) jaja el más botado, el más sensato, el mejor hijo, el mejor hermano, mi hermano. ¡Gracias! por todo, te quiero como nadie tiene idea y, nunca nadie comprenderá nuestra amistad, ni mi madre ni tu madre que aún guardan la esperanza de que nos casemos algún día. La gente siempre insinuando que eramos algo y nosotros empeñados en que seríamos los mejores amigos por siempre hasta la muerte pero...no fue así. Tu la cagaste, yo la cagué y ojalá nunca más nadie la cague porque no quiero separarme nunca más de ti.
No me alcanzaría el tiempo para contar las mil cosas que hemos vivido, nuestras ochenta mil peleas a lo largo de estos 7 años, nuestras noventa mil reconciliaciones en medio de abrazos. Sé que tengo mucha suerte por tenerte, te aseguro que nunca nadie en la vida ha tenido una amistad así, hemos pasado del amor al odio y del odio nuevamente al amor. Pueden pasar muchas personas en mi vida, pero tú...tú siempre vas a estar.
"Te quiero como mierdaaaaaaaaaa."
Yo mássssssssss!!!!
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