Dicen que los buenos tiempos no duran para siempre, que las personas no se quedan en tu vida, dicen que es siempre la misma historia, como una pelota que rebota contra la
pared. Dicen que llega un día en el que ya no quieres escribir historias porque todas se
acaban en algún momento, que todo ya tiene punto final y por más puntos suspensivos
que pongamos, todo se vuelve estúpido. Que alguna vez ya no habrá nadie que te haga llorar de risa ni de pena, ni que te haga cosquillas en la siesta. Por más que quieras ya nadie escribirá tu nombre
en un papelito cuando se aburre. Que la vida es un tren donde y sube y baja la gente.
Confieso que tengo miedo, aunque sí, sí comprendo que la vida continúa si tú te vas, pero eso no va a pasar. Mientras me digo eso, me siento a esperarte, seguramente tendré que leer muchas revistas porque el taxi se retrasará, y estaré pensando a donde vamos a ir a cenar esta noche. A
lo mejor te compro flores, llenaré la calle de lirios amarillos como en aquella película, cruzaremos la calle sin mirar, hablando de lo que nadie habla, y seguramente
después te lleve por mis calles y a mi casa, y reiremos como locos y cuando estemos solos también reiremos, porque seguimos juntos estando solos.Odiaré la distancia si alguna vez no me deja tocar tu cabello, y arreglar tu ropa; y si te vas alguna vez, posiblemente me rompa y
termine por dejar de respirar; pero dejando de lado eso, quiero caminar por ahí abrazada a tu brazo, que me des un beso que es todo lo que vale la pena en el mundo y ponerle stop a ese momento...para toda mi vida.
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