domingo, 16 de marzo de 2014

domingo

(Soy un disco rayado escribiendo siempre de eso, pero cada día que despierto tengo más y más cosas que decir, que expresar y no encuentro mejor lugar que aquí. Esta oculto, es un secreto y así esta bien para mí)

Hoy desperté a las 4:17 am y sentí un hueco en el pecho. Me había quedado hasta muy tarde viendo un programa sobre maldiciones en Bio, para soñar con eso y no con él. Es que mi conciencia aún no puede creer que llegó el día que tenía que llegar, tarde o temprano, llegó. Me cuesta concentrarme.Quiero abrazarle porque poco a poco voy a irme consumiendo en su cabeza hasta convertirme en una sombra en blanco y negro como las fotos antiguas. Llegó una nueva persona y nuevas situaciones a su vida y eso me deja atrás, no hay espacio para mí. No sé qué pase conmigo, tampoco quiero vivir aferrada a esas fracciones de segundos que me pertenecen, que nadie me las sacará, que nadie las colocará en segundo lugar. Las lágrimas caen, pero no quiero que suceda eso.
Realmente espero que lo amen mucho, y espero también que lo cuiden como a mí me gustaría. Ojalá algún día no muy lejano como en 300 años nos podamos sentar en algún lugar de la calle a mirar la luna sin preocuparnos por el futuro, creo que me reiría de alguna de sus bromas y quiero que me sonría sabiendo lo mucho que extrañaba ese gesto mío y que no necesite nada más. Y quiero volver a verlo para abrazarlo hasta que el vacío se disuelva y recordar su mirada como la primera vez que lo vi parado con una cerveza con esos zapatos que le quedaban muy mal, pero en realidad la primera vez que lo vi, no fue la primera. La primera vez que lo vi fue la tercera vez, y fue como una chispa que encendió todo, y quiero estar feliz pero ahora me siento al 0.002%

No hay comentarios:

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...