miércoles, 9 de abril de 2014

Done

Lo lamento, hasta acá llegué. Mi cuerpo no lo soporta más, no puedo seguir queriendote, el precio es demasiado alto, y después de todo, ya no te acuerdas nada de mí, ni lo que te producía, esas cosas que te acosaban el estómago y en cierto punto te incomodaban, porque siempre es dificil admitir que se quiere. Me tiemblan las manos, y no sé como decirte que una parte de mí se murió, se hunde en el medio del océano donde ya no podré encontrarlo de nuevo, se quema como las cartas que te escribí con una religión que no me provoca ningún dios. Y te miro, en las pocas fotos que me quedan y se me va el aire porque siempre te querré -al hombre que conocí- ese hombre que ya no está en tu piel. Mi corazón no puede soportar otra coartada de tu parte, me diste la mano para ayudar a levantarme y después con esas mismas manos me tiraste dejándome en la nada. Se que pasará, pero también se que no lo olvidaré, siempre vas a estar en mí, me guste o no. Me arden los ojos. Ya no importa, ya nada será igual, mirar a la luna solo me dolerá, escuchar musica me acompañará, y fingiré que nada paso, que nunca fuiste parte de mi vida, que solo fue el viento, soplando fuerte desde el sur. Tiemblo y te lloro, mi alma se desgarra esperando que esta sea la última vez, que nunca más una lágrima mía lleve tu nombre.

No hay comentarios:

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...