martes, 28 de marzo de 2017

Desaparecer

La tristeza se apodera silenciosamente de ti. Al principio tienes problemas con las cosas pequeñas, pero luego eliges ignorarlas. Es como jaqueca, te dices es temporal, ya pasará, es sólo un mal día. Pero no lo es. Te acostumbras a usar una máscara social y vivir entre los demás, porque es lo que tienes que hacer, porque es lo que hacen los demás. Te esfuerzas por actuar todos los días y empieza a costarte más y más. Allí es cuando empiezas a caer más profundo. Todas las satisfacciones desaparecen, las pequeñas cosas que solían hacerte feliz, ya no, al contrario, se vuelven dolorosas. Pierdes motivación. ¿Por qué continuar haciendo cosas si nada te hace feliz?. Todo esto te hace sentir incluso peor y te ves atrapada en un círculo vicioso. De pronto te das cuenta que vives en cámara lenta, los días indistinguibles, solo ruido blanco, una pesadez que llena tu mente y se reparte por todo tu cuerpo. Sientes que nunca volverás a ser feliz. Sigues alejándote. Hay una parte de ti que quiere arreglar las cosas, un impulso positivo repentino, que no dura mucho porque sabes que no funcionará. Las cosas que emocionan a tus amigos te son indiferentes, y te deja consciente de la brecha entre tú y ellos. Así que elijes estar sola donde nadie hace preguntas. La falta de propósito se vuele insoportable. Las ganas de desaparecer te rebalsan. Miras al cielo pidiéndole a Dios que te desaparezca, pero que tu familia no sufra. Piensas en tu mamá, que es quien más amas, y piensas que estás lejos y no puedes abrazarla, no puedes llorar en sus piernas. Estás completamente lejos de la gente que te puede salvar la vida con un beso en la frente. Miras a tu alrededor y extrañas a la chica que sonríe en la orilla del mar. Quieres volver a ser ella pero por ahora sólo quieres no existir, y que se disipe todo el dolor, todas las decepciones, todas las angustias, las enfermedades. Odias los hospitales, las agujas, los doctores, odias químicos entrando a tu cuerpo, exámenes, dietas horribles, y sólo quieres... desaparecer, porque por más fuerte que una persona sea, también a veces tiene ganas de no estar. Me siento demasiado sola con todo esto, ya no puedo más, realmente no puedo más, pero tampoco quiero dejar sola a mi mamá. Las lágrimas caen y caen como si quisieran crear otro océano. 


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cambiaste de número? Te llamo y suena apagado... Me estoy preocupando

Anónimo dijo...

Puedes por favor contestarme los mails, mensajes o llamadas? Gracias amiguita u_u

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...