martes, 4 de abril de 2017

Stardust

Hubo una época en que eramos dos estrellas de una constelación. Un día dejaste de brillar y yo puse la mitad de mi brillo en tu núcleo, porque si tú no brillabas yo no podía brillar sola. Entonces yo brillaba con la mitad de mi brillo real, pero tú ya no estarías opaco nunca más. Luego te volviste  de fuego y yo me volví una mujer. Hubo una vez en que tu amor vino a mí como una llamarada a un bosque. Y fui valiente, simplemente me largué de allí. Cogí sólo lo que podía llevarme. Sin lágrimas, sin dudas. Mis manos eran cajas de cerillas, la más pequeña chispa me mataría. Entré en el auto. Consulté los mapas. Evité las gasolineras. No miré a las llamas que bailaban en el espejo retrovisor. Fui a nuevas ciudades, subí a los tejados y baile lentamente con mis recuerdos más fríos. Empapelé las paredes de mi nuevo hogar con cada desesperada carta de amor polvorienta que juré no enviar jamás. Encontré a un desconocido salivando con dientes muy afilados, como un zorro de espalda inexplorada. Presioné mis historias contra su piel y olvidé tu nombre. Le prometí que no iba a pensar en fuego, en llamaradas o en humo, incluso cuando hubiera cenizas en mi cabello.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Woao, suscribo.
Realmente a veces el amor golpea muy fuerte, a unos más que a otros :(
pero todo pasa, incluso el amor, luego se vuelve indiferencia, lo digo por experiencia.
Un saludo, llegué aquí de casualidad y me impactó lo que escribiste, lo sentí en el alma.
Javier E.

Anónimo dijo...

no te llegan mis mensajes o que!! Ya no sé a quién enviarle mis fotos de los outfits para que me destruya sin piedad :( te extraño, entra a tu gmail porfa!! O contéstame por algún lado porque no sé si sigues viva
MinPAO

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...