miércoles, 31 de agosto de 2011

Stop crying yout heart out.


Texto escrito en diciembre del 2009

Estoy sufriendo, ya? mucho, entonces vuelo todos los puentes. bloqueo el canal. Me llené de suturas al desgarrarse el suelo, una, y otra, y otra vez. Entonces la lección: Aprender a dejar ir lo que no es tuyo. Nada tiene por qué en realidad ser tan relevante en la vida de uno, salvo contadas excepciones (osea un muffin preparado por tu mamá en el desayuno). No tiene porqué importar tanto lo que pasó con alguien, ni por qué no dejarme dormir lo que él piensa, ni lo que ella hace, ni lo que vi en el televisor o lo que me generó algo en la calle. Ha llegado un punto (triste) en el entorno en donde crecemos, que nos hace (tristemente, otra vez) desistir de su importancia. No importa tanto, después de todo, que te mientan, o que te atropellen, o que te falten el respeto en la calle. Importa, sobremanera, que te des cuenta y pases de frente y al costado, ahí donde está la posición de mando de tu dignidad. Finalmente la lección está aprendida, por ahora y en esta ocasión, la letra con sangre entró. mierda. Ha sucedido un par de veces antes, mucho antes, desde que empecé a sentirme así, he sentido que he caído muy profundo. Nuevamente, la palabra "caer" no sé si sea la apropiada, pero es la única que puedo elegir. Defino "caer" como el estado en el cual el desorden llega a límites insospechados, el desorden físico y emocional; cuando la esperanza no existe y se ha ido por completo; cuando te levantas todos los días después de la siesta para comer algo, terminar la tarea y luego volver a la cama, a pensar. Cuando la cámara de fotos me ve desde el estante porque odio lo que hago, porque cada vez creo menos en lo que viene de mí. Cuando miro el techo encima de mi cabeza (muy cerca) y no sé qué hacer para moverme. No quiero salir, no quiero que nadie me vea, no quiero que nadie me mire, pero sin embargo siento una gran necesidad de ser querida. Cuando siento ausencia, cuando siento que todo lo que existe está muy lejos de mí y no sé cómo alcanzarlo; cuando la comida no me llena el estómago y cuando el aire no me llena la vida. Cuando me lleno la cabeza de recuerditos inútiles, Cuando no puedo hacer nada sino esperar a chocarme con una pared para llorar todo lo que tenga que llorar para que se vaya la angustia. Si bien hice un esfuerzo del 30% por concentrarme, no lo logro del todo, y heme aquí, con la semana de finales casi finalizada y una gran sonrisa, después de haber sacado notas satisfactorias a pesar de muchos días de mierda. Este fin de semana es de reencuentros con alter-egos, personas abducidas fuera de órbita, amigos verdaderos y amigos que nunca he visto.
La espera me mataba. Un amigo me decía: ¿Qué te pasa? ¿Por qué estas pálida? ¿por qué te mueves tan triste en la carpeta?. Yo no hablaba, miraba el teléfono, y no entendía que me pasaba. No tenia caso, estaba mal, tampoco tenia explicación. Ahora sí la tiene. Pero, vamos, seguimos en la espera. Ya era la 1pm y nada. 1:13, 1:26, 1:32, 1:41 Al borde de la lágrima , yo que nunca lloro. (como miento).


"De pronto extraño esa sensación: La de estar en la playa de un país, donde no hablan mi idioma", 31 de agosto 2011

No hay comentarios:

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...