martes, 4 de junio de 2013

310


Ok. Lo reconozco. Me gustan las canciones de amor, las películas románticas pero más las de terror. No me gusta decirle a las personas lo que deseo con toda mi alma. LLoro a veces pero me río con facilidad, tengo mil paranoias y otras mil manías. Me cuesta encontrar el regalo perfecto. De acuerdo, pienso a menudo en tonterías y no llego a ninguna parte, lo sé, no soy perfecta, pero tampoco me preocupa demasiado, o ... ¿debería preocuparme?. Confieso que nunca he tenido pinta de ser la típica princesa de cuento. Nunca he aspirado a convertirme en una pierde zapatos, jamás he pensado en dormir cien años. Tengo en mente a la misma persona, cada noche antes de acostarme. Confieso que nunca me he sabido las coordenadas que tiene un corazón extraño, sin embargo lo encontré. No nací para perder cosas. Confieso que nunca pensé que se podía sentir hambre, sueño y felicidad al mismo tiempo. Porque yo soy esa chica que se emociona con una historia de amor y la que se pone chalinas en invierno, la que dice "te amo" con todo el coraje del mundo, la que se esconde detrás de un alfiler con tal de poder verte, la que escribe tu nombre en los vidrios empañados y luego lo borra para volverlo a escribir. La que sueña con lo que quiere y cuando despierta no se desilusiona porque sabe que volverá a soñar...

No hay comentarios:

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...