Volví de aquel país, decepcionada. Hasta ahora me sorprende lo caradura que puede ser mi padre, su soberbia, su narcisismo y frialdad. El día de mi cumpleaños, el primer cumpleaños que pasaríamos juntos, se la pasó gritándome en el auto por una tontería. Lloré, me limpié las lágrimas y volví a llorar, ¿por qué? ah sí, porque soy una sentimental de mierda, ah y porque era mi cumpleaños y también porque quería soplar una velita, y no, no hubo velita, ni globos ni nada de eso. "Pero Marella, tienes 25 años, piensa como una mujer grande" digo en mis adentros, y no, no hubieron conversaciones bonitas ni consejos, ni abrazos, ni confianza. Cuanto anhelaba que por lo menos me preguntara "¿hija como estás?, cuentame algo de ti, qué es lo que más te gusta, qué te hace feliz, ¡qué opinas de la crisis financiera en EEUU!" pero no, nada de eso, todo lo contrario. Igual al despedirme le dije que lo quería, nunca se lo había dicho tan sinceramente, fue un "te quiero" de verdad. Regresé triste y decepcionada, no me lo esperaba, ni siquiera podía tener la expectativa de algo tan simple como llegar a mi país, aspirando esa manito firme en mi cuello (o en mi mano en el mejor de los casos) que me diera un poco de seguridad al caminar. Lo que no esperé y conseguí, y por lo cual le agradezco a Dios, al universo y a los extraterrestres, es esa cara de alegría en el aeropuerto, llevando mi maleta a un taxi seguro, sentía que el corazón me iba a explotar, yo tenía una sonrisa paralizada en el rostro, impresionante, gracias por eso, en ese momento fui feliz.
Sigo pensando que loving you for ever can't be wrong, ¿no?. Sigo sin tantas ganas de querer despertarme, estoy un poco triste, no quiero estarlo, y ya séeee que todo depende de mí, como las tantas veces que al mirarme al espejo yo misma me susurraba: esto pasará mañana, lo sé. Y me la creí. Lo juro.
En fin, también volví al trabajo, trabajo que quiero dejar pero aún no tengo nada seguro en otro lado, ya estoy aburrida, harta y cansada de lo mismo. Quiero renunciar y tener vacaciones de las vacaciones, dormir hasta tarde, terminar de estudiar francés, leer las separatas de la maestría, sentirme un poco más útil en casa porque mi mamá se queja de que no hago nada por nosotras. Quiero dedicarme a mí. Comprarme un teclado, eso también quiero. Trabajar por mi cuenta, tener mi propios horarios, sin miedo a fallar, porque eso sí, no quiero cagarla. Quiero volver a ser la de antes y no sentir este coso horrible en el pecho, tener ánimos y ganas de comerme el mundo. Por favor, ¡oportunidades vengan ya! me empiezo a sentir frustrada y sola, sobretodo sola.
Me dijeron de niña que los arco iris eran producto de la descomposición de la luz solar, es mentira.
Expectations.
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