lunes, 17 de octubre de 2016

433

Adios ahora sí

Me siento una idiota.

También creo que deberían rodar una película de nosotros. Escribir un libro, hacer una miniserie.

Hace varias semanas me estaba corriendo de este blog, ya no quería volver a escribir de lo mismo, me duele. Pues bien, me doy por vencida. He llorado literalmente una laguna, hasta el día siguiente como para pasarme todo el lunes durmiendo. Escribir hace que duela menos, pero ya debo dejar de hacerlo. Me he vuelto un remedo de escritora, una pesimista del amor. ¿Que quién soy?, soy esa clase de chica que sale en toda la película pero que no aparece justo en el final feliz.

Sé que no viene al caso pero perdóname si alguna vez fui pretenciosa respecto de las películas que tú no habías visto. Te confieso que al principio me llegaba que no supieras sobre the truman show, trainsportting o la naranja mecánica, lo consideraba tu handicap, puede que aún siga siéndolo. Como no soy conformista, quería que supieras más que yo, que me ganaras en cultura cinéfila o en música. Una tontería que ahora me da risa hasta el punto de amar que así hayas sido. Creo que aprendiste un poquito de mí. Ojalá algún día te llegue a gustar New Order o Bowie, quiero tatuarme su rayito en el tobillo.

Realmente siempre pensé que podíamos encontrar la forma de volver a encontrarnos, como si de verdad valiera la pena luchar por mí. Mi mejor amiga dice que ya tuve mi final, que hay gente que ni siquiera tiene uno, como ella, pero que por lo menos yo tengo uno. ¿Realmente tuve un final? entonces por qué siento que todo se quedó inconcluso conmigo. A pesar de sentir que no tuve un final, siento que ya no voy a verte más, y si alguna vez pasa, será diferente, con una montaña entre nosotros. Lo siento en los huesos. Así pasa cuando no es por voluntad, cuando ciertas cosas se imponen, uno simplemente convive con la idea y se deja llevar por la corriente.

Supongo que tienes razón cuando dices que vas a extrañarme, yo extraño al señor de la tienda que me atendía con amabilidad, todos extrañan algo siempre.

Este cuerpo va a extrañar tu cuerpo, en mi cama, en tu cama, en cualquier cama, despertando, durmiendo, en la madrugada, por la mañana, por la noche, cuando abrías tus ojos, me mirabas y me decías que siguiera durmiendo. Siento haber sido toda la vida un reloj que despertaba antes que tú. Siempre envidiaré tu habilidad para dormir, voy a extrañar eso también. Jamás veré al señor papa, ni al gato-almohada que no tiene un ojo. No tomaré lonche en tu comedor, no te pediré un vaso con agua sentada en tu sala.

¿Cómo es ir al cine sin mí?, hoy por hoy no me imagino yendo al cine con alguien más. No tendría la confianza para rasguñar, abrazar, y apretar las manos de nadie. ¿Cómo es ir a tiendas de ropa?, ¿te llegaste a comprar los bóxers?, ¿ya los estrenaste? :( ¿cómo es todo desde tu perspectiva? Mil preguntas con tres millones de respuestas diferentes que retumban en mi cabeza torturándome...

Lamento que hayamos llegado hasta acá, se que me tienes cariño pero a veces no alcanza con simplemente sentir algo, para mí no, sí me entiendes, ¿no?. Algún día tal vez volvamos a vernos, pero hasta que ese momento, hasta que esa vida llegue, trataré de mejorar, y tú para mi serás lo mejor que nunca pudo haberme pasado. Voy a quererte toda mi vida.

Sé que somos mejores cuando estamos juntos, no creas que lo ignoro. Tú me haces hiciste una mejor persona. Pero ya no puedo seguir con esta dinámica de comunicación aunque sea muy (muy) esporádica. Es hora de ser egoísta, aunque todo el tiempo hayas dicho que lo único que hice es pensar en mí o en lo que yo podía sentir. Esto también lo hago por ti. No puedo amarte un día más y tú no puedes seguir sintiéndote responsable o culpable por las decisiones que tomaste, sólo eres responsable por tú felicidad y sé que estás empezando a ser feliz nuevamente. Mi felicidad sólo depende de mí, aunque en este momento sólo sea teoría que no estoy aplicando. No puedo negar que soy muy feliz y sonrío cuando recibo un mensaje tuyo, pero es un espejismo, una falsa esperanza, una ilusión. Todo el tiempo estoy pensando que soy la única en salir perdiendo con esta situación; o sea perdiendo más de lo que ya perdí. No quiero hacerme (más) daño, no quiero que me hagas daño, no quiero que nadie más me haga daño, ni siquiera mis pseudoamigos con comentarios impertinentes que lo único que hacen es confundirme y preguntarme mil veces las cosas. Ya no. En este momento tengo heridas sangrando y estoy a un paso de arruinarme toda. Creo que es mejor irme de la vida como me conociste, y quedarme con ese gusto más amargo que dulce, antes que alejarme y saber que ya no hay nada en mí, que me hice añicos yo misma. Lo lamento, en serio, mi cuerpo no lo soporta más, no puedo seguir queriéndote, el precio es demasiado alto. Además ya probaste otros labios, otro cuerpo y después de eso, ya no sé si aún recuerdas lo que yo te producía. Con todos los celos del mundo, el orgullo y el ego por los suelos pienso que ya no recuerdas mi piel, ya se fueron esas cosas que te acosaban el estómago y en cierto punto te incomodaban, porque siempre es difícil admitir que se quiere. Eres de otra mujer, ya tu cuerpo está impregnado con su olor y yo jamás podré volver a tocarte por esa razón, mi orgullo no lo aguantaría. Strike 3.

Debes aceptar que mi recuerdo poco a poco irá desapareciendo hasta convertirme en una imagen en blanco y negro, como tantos otros recuerdos. Me tiemblan las manos, y no sé como decirte que una parte de mí se murió, se hunde en medio del océano donde ya no podré encontrarlo de nuevo, se quema como las cartas que te escribí con una religión que no me provoca ningún dios. Y te miro, en las pocas fotos que me quedan y se me va el aire porque siempre te querré -al hombre que conocí- ese hombre que ya no está conmigo y que ya no sé si es el mismo. No sabes como sufro imaginando cosas, situaciones que debes estar viviendo, regalos, detalles, viajes, las flores y fotos que deberían ser para mí y que nunca me diste. No te estoy reprochando ni sacando en cara nada. Nadie entiende el dolor de otra persona hasta que lo vive, así que digas lo que digas no vas a hacerme sentir menos peor. No me diste un regalo de cumpleaños, Yo ya no podré darte tu regalo de navidad, jamás volveré a comprar algo con tanta anticipación :(

Espero que te cuides y que te cuiden como a mí me hubiera gustado hacerlo. Todos necesitamos que nos cuiden alguna vez aunque seamos auto-suficientes. Por mi parte, debo seguir luchando por mis metas laborales, como siempre. Trataré de salir con otras personas, sin éxito porque desde ya te digo que ni la abstinencia sexual (que por cierto me está matando) hará que me empiece a gustar alguien, ni porque sé bien que necesito un buen polvo. De hecho, aún siento que si alguien me invita a salir, estoy siéndote infiel. Ya sé que soy la más estúpida del mundo y debo dejar de lado esta lealtad cojuda que yo misma me he impuesto. Ojalá fuera más fría. Odio que todos digan que soy  una chica dulce... no quiero serlo.

Mi corazón no puede soportar otra coartada. Se que pasará, pero también se que no lo olvidaré, siempre vas a estar en mí, me guste o no. Rezaré cada que salgo para no encontrarte por la calle jamás, ni solo y menos acompañado. Me arden los ojos. Ya no importa, ya nada será igual, mirar a la luna sólo me dolerá, escuchar música me acompañará, y fingiré que nada paso, que nunca fuiste parte de mi vida, que solo fue el viento, soplando fuerte desde el sur. Tiemblo y te lloro, mi alma se desgarra esperando que esta sea la última vez, que nunca más una lágrima mía lleve tu nombre. Eventualmente creo que voy a lograrlo. Adiós, por 123348734 vez y espero sea la última.



No hay comentarios:

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...