viernes, 27 de diciembre de 2013

00:00

Faltan unos 3 días para que sea Año Nuevo y Marella reza para que en lugar de eso, regrese a ella un año viejo ya conocido. Aprieta los labios en señal de ansiedad, algo triste, algo pensativa, algo de algo.

-¿Por qué tienes esa cara de no sé qué te pasa? –
Le pregunta una de sus primas que la veía como se perdía en sus ojos (los de ella) mientras le hablaba y mientras todos la miraban como si nunca la hubieran visto beber café en tiempo récord antes de las seis.
 – Mierda, no jodas y ven a comer esto que acabamos de hacer –
Le enseña un plato de un color púrpura, entre ratos rojo o transparente. Dependiendo del asco y ganas de cada quien, el contenido cambiaba de color –
 ¡Nos ha salido dorado y estupendo!

Marella se arrastra por el piso, sin decir nada, para hacerse de un sorbo de ese plato verde grisáceo (ajá). Van faltando unos 3 días para que sea el 2014 pero ella en cada arrastro que da, desea cada vez mas fuerte de que venga a ella el dos mil algo, que ya ni recuerda el numero final exacto, pero sabe que necesita otra oportunidad en ese año.

-¿Qué tan posible será que mis pasos hayan coincidido con los suyos a destiempo?
-¿De qué mierda hablas ah?
- Ah nada, estaba hablando conmigo misma
(risas)

- Come oye loca, por cierto... ¿y sigues con lo del blog?
- Buena pregunta
- Ja ja ja, eres demasiado...no sé
- Escribo masomenos como hablo

Respira, escupe a donde caiga, saborea los restos de su boca y se tira al piso. Mientras cae en cámara lenta, espera que lo hayan visto como ella sentido. Ve de nuevo el calendario, faltan dos días. Estuvo un día respirando, escupiendo y saboreando, mientras todos sonriendo se sirven platos y platos de lo ya descrito, Marella comienza a sentir más ansiedad. Falta poco para el fin de uno de sus peores años. Deseaba tanto que regresara a ella ese momento exacto que no recordaba muy bien, tampoco el rostro que tanto extrañaba, ni los días en que pasó lo que pasó, menos el orden exacto de las frases que le dijeron; pero sabía, estaba segura aún a pesar de su actual mala memoria (por culpa de esa dedicación de estropear su vida llorando este año), que había sido mucho más, más, más que feliz en ese dos mil algo que su mente había bloqueado. 

De un momento a otro, empezarám a contar de manera dispareja. 38, 45, 2 ¡Feliz Año!, 41, 18. Marella apretará de nuevo sus labios, cerrará los ojos y dará la espalda a todos. Esperando que volviese el estar en otra realidad.


(Donde van a verte y a decirte todo lo que no te dicen cuando estas despierta).


00:00
00:00:01

Nuevo Año
(espero que feliz)

M.

No hay comentarios:

Noche de cuarentena

I just couldn't believe I had flown 6 hours just to hear: “no”. I couldn’t understand. These are the things that should be taught at...